Vida por Vidas

El Proyecto

A partir de una iniciativa voluntaria, promovida por los jóvenes adventistas, en el 2004 nace el proyecto con la idea de contribuir con los bancos de sangre a través del incentivo de la donación de sangre durante la Pascua.
Este habría sido uno más de los movimientos de compromiso social, sin embargo, el proyecto atrajo la atención de los medios en diversas regiones donde se realizaron las donaciones, incluso por el hecho que las reservas de sangre en los bancos de la misma, fue afectado.

Todo esto contribuyó para que el proyecto fuera conocido y reconocido gracias a la capacidad de movilización. Desde entonces, la iniciativa se realiza anualmente.

Motivo

La enfermedad es una triste realidad con la que convivimos diariamente. Está cerca nuestro y en algunos casos somos las víctimas. Como este hecho, por desgracia, es parte de nuestras vidas, y no hace distinción entre adultos, jóvenes o niños, todos tienen la necesidad básica de tener esperanza.

A veces vemos que medios de comunicación piden donantes en virtud de la necesidad de los bancos de sangre. Entonces nos deparamos con la escasez y nos identificamos, y descubrimos que lo mínimo que podemos hacer es demostrar solidaridad.

Después de todo, nadie está libre de necesitar una transfusión de sangre, de sufrir un accidente, de pasar por una cirugía o por un procediproyectomiento médico en el que la transfusión sea absolutamente indispensable. Como no existe sangre sintética producida en laboratorios con costo acesible, quien necesita de una transfusión tiene que contar con la buena voluntad de donantes, puesto que nada sustituye la verdadera sangre retirada de las venas de otro ser humano.

Un aspecto interesante es que el organismo realiza la reposición de la sangre extraída en poco tiempo, por lo que nada justificaría que las personas no donaran.

En la mayoría de los casos, la primera donación está relacionada con la necesidad de un pariente, de un amigo o por un pedido de los medios de comunicación.

Misión

Como cristianos estamos siempre dispuestos, principalmente, a beneficiar al prójimo, pues los valores como la solidaridad, esperanza y fe son parte del potencial humano, y mediante el ejemplo de Cristo, que se preocupaba por cada persona, conocía sus necesidades y siempre buscaba aminorar sus dolores, que encontramos el camino para participar pues:

– Él lo dio todo para que puedas dar un poco.

Objetivo

Alcanzar e involucrar a jóvenes para que participen como voluntarios en la donación de sangre y hemoderivados, en hospitales y bancos de sangre de ocho países sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.